jueves, 19 de enero de 2017

ALIOLI DE AJOS ASADOS

¡¡Buenas paperos!!

Os traigo unos sencillos pasos para asar ajos. ¿Por qué? Pues porque creo que tienen muchísimas aplicaciones como la que os voy a describir a continuación.

Lo primero que vamos a hacer es asar una cabeza de ajos. ¿Con qué?

  • (¡Adivinad!) Una cabeza de ajos.
  • Aceite (una cucharada sopera).
  • Sal (un pellizquito valdrá).




Vale, sencillo, esto lo tenemos todos. Pero ¿cómo los asamos? Pues así:

1.) Cogemos una cabeza de ajos y cortamos la parte superior.


2.) Lo ponemos en una cazoleta de barro y echamos un chorrito de aceite de oliva y la sal por encima. Lo cubrimos con un plato hondo y lo metemos en el microondas durante 5 minutos a máxima potencia. Transcurrido este tiempo, la piel se habrá despegado y comprobaremos si están bien asados pinchando el centro del ajo con un palillo.



3.) Dejamos enfriar durante unos minutos y, después los pelamos.


Ya están listo para comer o para añadir a un puré o salsa. En este caso, lo utilizaremos para hacer un alioli. Esta salsa también es conocida como ajolio o ajoaceite, según la región de españa. En este post le doy una vuelta de tuerca. Para poder hacerla usaremos:

  • Una cabeza de ajos asados.
  • Un huevo.
  • Sal.
  • Aceite de oliva (el necesario para que emulsione).
  • Jugo de medio limón.


Los pasos son los siguientes:

1.) En un vaso de batidora, echamos todo menos el aceite y lo batimos.



2.) Sin dejar de batir, vamos añadiendo el aceite, poco a poco, hasta que emulsione.

Como veréis preparar un alioli o una mayonesa, que el la misma receta pero sin ajo, es la cosa más sencilla del mundo, pero tiene un gran peligro y es que se nos corte. ¿Qué significa que una emulsión se corta? Básicamente, el que una emulsión se corte consiste en que no logramos que un líquido (en este caso el aceite) quede dividido en gotas microscópicas y recubierto por el emulsionante (en este caso el agua del huevo) que mantiene ambos líquidos separados.

Por todo ello, es muy importante no dejar de remover en la misma dirección y añadir el aceite poco a poco. Cualquier cambio de dirección o exceso de aceite puede llevar a que se nos corte. Si lo hacéis bien, os quedará una salsa muy típica de la cocina mediterránea.



EL TRUCO: Podemos darle un toque dulzón muy bueno añadiendo una cucharada de miel. Podéis usarlo en ensaladas, con verdura cocida o acompañando a carnes y pescados. Os sugiero usarlo para una hamburguesa ibérica.

¡¡Espero que os guste!!

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